¿Qué sucede cuando bebe?

¿Cómo lo afecta el alcohol a corto plazo?

Dado que el alcohol llega a cada parte de su cuerpo, incluido su cerebro, sus efectos son tanto físicos como mentales. Estos efectos incluyen cambios en cómo se siente y cómo interactúa con los demás. Los efectos físicos y mentales del alcohol aumentan a medida que consume más alcohol.

Para la mayoría de la gente, el consumo moderado de alcohol produce una sensación de relajación, reduce las inhibiciones, aumenta la sociabilidad y la identidad de grupo. Por otra parte, incluso el consumo moderado producirá una desaceleración del tiempo de reacción. Estos cambios provienen principalmente de los efectos del alcohol en el cerebro.

En la medida que la persona consume más alcohol, aumenta su nivel de CAS, y los efectos físicos y mentales se intensifican. El individuo que bebe en exceso se intoxica o “embriaga” cada vez más. A medida que aumenta la CAS, la persona “intoxicada” se vuelve menos consciente de lo que lo rodea, el habla se vuelve incomprensible, la visión puede ser borrosa, el equilibrio es inestable, el tiempo de reacción es bastante más lento y, sobre todo, la capacidad de tomar buenas decisiones puede verse afectada. La persona puede vomitar puesto que el cuerpo trata de deshacerse de cantidades peligrosas de alcohol. Las personas intoxicadas tienen un riesgo mayor de sufrir lesiones en accidentes o de dañar a otras personas.

Con niveles muy altos de CAS, las personas pueden estar en riesgo de ahogarse con su propio vómito, convertido en veneno por el alcohol que se ha bebido; la respiración y los latidos del corazón se ralentizan; y pueden caer en coma y morir si un proveedor de atención médica competente no las trata rápidamente.

Quienes beben con moderación y aquellos que los rodean pueden experimentar el placer y la sociabilidad de disfrutar de una copa con los demás. Quienes beben en exceso, sin embargo, crean problemas no solo para ellos sino también para los demás, ya que pierden cada vez más conciencia de cómo sus comportamientos físicos y emocionales negativos afectan a los que los rodean.

Consejos para el consumo responsable de bebidas alcohólicas
A continuación, se incluyen unos pocos consejos prácticos si elige beber.
Planifique con anticipación. Haga un plan para la noche que incluya cuánto va a beber y arreglos seguros para ir de un lugar a otro. Luego, adhiérase a él.

Contrólese. Beba a un ritmo razonable teniendo en cuenta la forma en que su cuerpo procesa el alcohol. En promedio, una persona metaboliza de 10 a 12 g de alcohol en una hora.
Consuma bebidas sin alcohol. Un buen plan es beber agua u otra bebida sin alcohol entre cada bebida que contenga alcohol.

Aliméntese. Ingerir alimentos durante su consumo de alcohol lo ayudará a beber de forma calmada, puesto que la comida ralentizará la absorción de alcohol.