¿Qué sucede cuando bebe?

¿Cómo lo afecta el alcohol a largo plazo?

El consumo de alcohol no solo lo afecta al momento de consumirlo, sino que puede tener efectos a largo plazo que pueden ser positivos o negativos. Su patrón de consumo es un factor importante en la forma en que puede influir en su calidad de vida.

Consumir de manera excesiva (más de 4 bebidas en un día o 14 por semana) está asociado a un mayor riesgo de una variedad de daños de salud y sociales, incluidos daños en los órganos internos, accidentes y lesiones, así como también dificultades en el funcionamiento positivo en el entorno familiar, el trabajo y la vida en la comunidad. El daño hepático se asocia fuertemente con el consumo excesivo de alcohol a largo plazo y puede culminar en la cirrosis.

Los estudios científicos han demostrado que el consumo de alcohol está asociado a un mayor riesgo de determinados cánceres, algunas afecciones cardiovasculares, trastornos por consumo de alcohol y enfermedad hepática. En general, el riesgo aumenta con la cantidad que bebe; las personas que beben demasiado, incluidas aquellas con un consumo excesivo ocasional, tienen un riesgo mayor. No obstante, los estudios han demostrado que el riesgo puede aumentar a niveles de consumo leves o moderados en relación con el cáncer de mama y colorrectal y, también, para determinadas afecciones cardiovasculares.

El riesgo de una persona de sufrir una enfermedad también se ve influenciado por sus antecedentes familiares, el estado de salud actual, la alimentación y los factores tanto de estilo de vida como ambientales.

El consumo moderado, también, puede estar asociado a resultados de salud positivos para algunas personas, especialmente hombres y mujeres de mediana edad y ancianos. Los beneficios pueden estar relacionados con un menor riesgo de enfermedades cardiovasculares, de aparición de diabetes en la adultez y reducción en la desaceleración cognitiva a medida que uno envejece. Los consumidores moderados, además, pueden disfrutar de los placeres de beber alcohol en las comidas y en otras ocasiones sociales en las que establecen vínculos significativos con la familia, los amigos y su comunidad. La interacción social y el sentido de pertenencia pueden ser contribuciones importantes para la salud y el bienestar. De ninguna manera, el alcohol es necesario para tal bienestar, pero muchas personas disfrutan de los aspectos sociales del consumo moderado de alcohol.

Aquí, puede obtener más información acerca de los efectos del consumo de alcohol en la salud.